La velocidad de los torneos

Por Arnold Snyder

TORNEOS RÁPIDOS:

Cualquier torneo multi-mesa en el que comencemos con un stack igual o inferior a 25 ciegas grandes es rápido. Si los niveles de ciegas suben cada quince minutos o menos, es relámpago.  Si nos dan un stack de 1.000 y las ciegas empiezan en 25 y 50, tenemos un stack equivalente a 20 ciegas grandes. Si las ciegas suben cada 15 minutos, estamos –y cualquier otro jugador en el torneo también- cortos de fichas. No hay tiempo para hacer el tonto. Si ha leído otros libros de torneos de No Limit Hold’em que digan que no tenemos que preocuparnos hasta que nuestro stack no baje hasta las diez ciegas, ¡Olvídelo! Esos libros han sido escritos por jugadores que asumen que los niveles de ciegas duran sesenta minutos o más.

Con los niveles de ciegas subiendo cada quince minutos, estaremos en el cuarto nivel con ciegas de 150/300 (asumiendo los típicos niveles de ciegas para un comienzo en 25/50) sólo cuarenta y cinco minutos después de empezar. Por lo tanto, hemos de trabajar rápido. Tenemos que ganar un montón de fichas durante la primera hora. Con muchos jugadores en el torneo, podría durar al menos un par de horas pero un formato tan rápido deriva en que el torneo sea más una cuestión de suerte a medida que se vaya avanzando.

Un torneo en el que también tengamos un stack relativamente pequeño pero en cambio la estructura de ciegas sea más lenta, será comparativamente, un torneo en donde la habilidad tendrá más peso. Consideremos que ocurriría si tenemos las mismas ciegas iniciales de 25/50 y el mismo stack de 1.000, pero las ciegas subiesen al cabo de una hora en vez de cada quince minutos. El torneo es todavía rápido ya que todos los jugadores comienzan short-stack. Pero teniendo una estructura de sesenta minutos, al final de dos horas apenas estaríamos entrando en el tercer nivel de ciegas, que es 100/200. Incluso si no hubiéramos jugado ninguna mano durante esas dos horas, aún tendríamos un par de cientos de fichas delante. Esto, en un torneo real.

Ahora bien, con niveles de ciegas de quince minutos, después de dos horas estaríamos entrando en el noveno nivel de ciegas. ¡Eso significaría que habríamos de poner unas ciegas de 600/1200 y un ante de 200! Por lo tanto, un torneo así nos pone muchísima presión con nuestro stack inicial de 1.000, ya que debemos incrementar rápidamente nuestro stack o morir. Y debido a que todos los jugadores del torneo se encuentran bajo la misma presión, con tanta desesperación por sobrevivir, los ganadores acaban siendo aquellos jugadores que tienen la suerte de recibir las mejores cartas.

Por eso, la combinación del stack inicial y la rapidez con la que avanzan los niveles de ciegas es lo que define la velocidad de un torneo, y este último punto es el que suele ser el más importante. Si estamos en un torneo en el que las ciegas comienzan en 5/10 y tenemos 200 de stack, es exactamente lo mismo que el ejemplo anterior, nuestro stack inicial sigue siendo exactamente de 20 ciegas grandes. No es la cantidad de fichas iniciales y las ciegas lo que define la velocidad, sino la relación que tienen el stack inicial y las ciegas entre sí.

TORNEOS MEDIO-RÁPIDOS:

Con un stack inicial de 30 o más ciegas grandes y niveles de 20 minutos, el torneo sigue siendo rápido, pero resulta considerablemente más lento que un torneo con ciegas de 15 minutos. Podemos sentir la diferencia. Con este formato, podríamos comenzar con un stack inicial de 1.500 y unas ciegas de 25/50. Al cabo de veinte minutos, estaríamos entrando en el tercer nivel de ciegas, que sería 100/200. Es todavía cierto que si no hemos incrementado nuestro stack durante la primera hora de juego nos encontraremos en graves problemas. Incluso asumiendo que todo lo que hemos hecho ha sido poner las ciegas una vez en cada nivel (25/50, 50/100 y 75/150), habríamos puesto 450 en ciegas durante la primera hora, reduciendo nuestro stack a 1.050 y las ciegas estarían ya en 100/200. Esto nos limita. Pero una apuesta de 1.050 contra una ciega de 200 intimidaría a cualquier jugador que no tenga una mano bastante buena, especialmente cuando la mayoría de los jugadores de la mesa se encuentran short-stack. Esto hace que sea un mejor formato de torneo que el rápido descrito anteriormente.

TORNEOS DE VELOCIDAD MEDIA:

Con un stack inicial equivalente al coste de 50 ciegas grandes y unos niveles de ciegas de 30 minutos, tendremos algún tiempo para jugar poker antes de que las ciegas se vuelvan una amenaza. ¿Qué quiero decir con “jugar poker?” Me refiero a que podremos ser más selectivos respecto de las manos que queremos jugar y en cómo queremos jugarlas. Podemos incluso estar dispuestos a perder algunas fichas sin que eso nos lleve a la desesperación. Podemos tomar algunos riesgos sin poner en peligro nuestra supervivencia. Este sería el formato de un torneo de velocidad media. Si la cantidad de jugadores totales es superior a 100 (y ya hablaremos posteriormente sobre cantidad de jugadores en un torneo), y el 10% de esos jugadores son jugadores habituales de torneos, sería de esperar que esos jugadores lleguen consistentemente a ocupar de tres a cinco asientos de la mesa final. La suerte todavía es un factor importante para que muchos jugadores alcancen un premio, pero el efecto ha disminuido considerablemente.

TORNEOS LENTOS:

Con 50 o más ciegas para comenzar, y niveles de ciegas de 60 minutos, un torneo tiene una estructura lo suficientemente lenta como para esperar que la gran mayoría de los jugadores de menor nivel estén fuera en las primeras cinco o seis horas. Un torneo así, de hecho, podría no acabar el primer día a menos que el número total de jugadores sea pequeño. Un aficionado con cierto nivel alcanzará la mesa final sólo si hay una gran cantidad de amateurs (en estos días es lo más frecuente), o bien si tiene buena suerte con las cartas. Pero cualquier jugador carente de habilidad en este tipo de torneos lentos, es exactamente el tipo de jugador que a cualquier profesional le gusta ver: dinero muerto.

Los torneos lentos son aquellos en donde juegan la mayoría de los profesionales. Estos torneos frecuentemente tienen una inscripción bastante cara, lo que echa para atrás a muchos amateurs. Es allí donde está el dinero. Muchos profesionales se benefician de la gran cantidad de amateurs que ha entrado en el torneo a través de satélites.

A los aficionados les gustan estos eventos porque quieren tener la posibilidad de competir con los mejores jugadores, o porque tienen la fantasía de salir en la TV. También quieren obtener un gran premio, pero en la mayoría de los casos se engañan a sí mismos y acaban regalando su dinero. En muchos casos, realmente no saben lo mal que juegan y las pocas posibilidades que tienen de llegar a los premios.

El poker es un “deporte” muy inusual, en donde cualquier persona, con el dinero suficiente, puede competir con reconocidos campeones mundiales. Si en cambio quisiéramos competir con profesionales del tenis, no lo podríamos hacer simplemente pagando la inscripción en el próximo U.S. Open. Lo mismo ocurre con el golf, el boxeo, el béisbol, el hockey, o con cualquier otro deporte.

Los torneos de poker, por otro lado, están abiertos a cualquier persona que pueda pagar la inscripción. Por eso en el torneo encontramos a muchísimos pececillos de colores nadando en el mismo mar con los tiburones. En mi opinión, los aficionados que participan en estos torneos comenten un grave error. Una actitud mucho más sabia sería la de llegar a los grandes torneos de la misma forma que hacen los atletas de cualquier deporte: subiendo a través de los diferentes niveles.

AS

Fuente: www.pensarpoker.com

También te puede interesar...:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *