Hacer la CBet siempre del mismo tamaño (Concepto erróneo y clarificado)

 

Este texto es un fragmento de “No Escuches a Phil Hellmuth”, de Dusty Schmidt y Paul C. Hoppe.

 

   Muchos jugadores tienen la impresión de que sus c-bets en el flop deberían ser siempre del mismo tamaño. Hay una cierta lógica en esto. Es fácil tener un tamaño estándar de apuesta, algo cercano a
los dos tercios del pozo.

Al igual que la utilización de un tamaño fijo de raise preflop, esto simplifica una decisión muy común y previene de facilitar demasiada información. Si apuestas cada vez la misma cantidad, tus oponentes no podrán aprender nada acerca de tu mano mediante el tamaño de tu apuesta.
A veces deberías variar el tamaño de tu c-bet basándote en la textura del board, pero hay una razón aún más importante para desviarte de tu tamaño regular de apuesta: querrás hacer más dinero con una gran mano.

Digamos que tienes A♠ K♠ en un board A♣ 5♥ 5♦ contra un solo caller en la ciega grande. Tu mano estará casi siempre por delante, y tu oponente nunca podrá tener muchas outs.

Querrás extraerle todo el dinero posible. Cuando estás contra un oponente observador o uno muy tight, es posible que quieras hacer una apuesta de tamaño estándar. Esto evitará dar información al jugador observador y evitará presionar al nit (jugador muy tight) fuera del pozo. Sin embargo, cuando estás jugando contra un jugador de mediocre a malo, deberías construir el pozo temprano.

En un juego de $5/$10, el pozo será probablemente de $60 en el flop.

Si apuestas $40, entonces el pozo será de $140 en el turn. Si apuestas otra vez dos tercios del pozo, eso será alrededor de $100. Ahora hay $340 en el river, así que disparas $290, cerca de una apuesta del
tamaño del pozo, lo cual podría hacer sonar la alarma después de tus modestas apuestas en el flop y en el turn. Has puesto $430 en el pozo después del flop, o un poco menos de la mitad de un stack de 100 ciegas. Si en vez de eso apostaras $50 en el flop, el pozo sería de $160 en el turn. Si apuestas un poquito más en el turn, digamos $140, el pozo será de $440 en el river. Ahora podrás apostar $390 en vez de $290. Si las tres apuestas fuesen igualadas, habrás conseguido poner $580 en el pozo. Eso es $150 más que si hubieras apostado solo $10 menos en el flop. Aún si estuvieras jugando $0,50/$1 en lugar de $5/$10, serían $15. Esta situación se da algunas veces por día. En el transcurso de un mes podrías tener cerca de $1.500 extra
para gastar. En un año podrías comprarte un coche nuevo. Si estás jugando $5/$10, digamos una casa nueva. ¡Esa es una gran recompensa por una ciega extra arrojada en el flop!

Hay también situaciones en las que deberías apostar menos de lo que usualmente lo harías. A veces una c-bet de tamaño “estándar” va a resultar muy marginal contra un oponente particular. Contra el jugador correcto, apostar menos puede ser una buena concesión.

Particularmente contra oponentes sencillos, en lugar de rendirte está bien apostar medio pozo en vez de la apuesta regular de dos tercios del mismo. Aquí hay un ejemplo:

• JUEGO: ciegas de $5/$10—6 jugadores.
• STACKS: $1.000 efectivos.
• LECTURAS: BTN es tight, agresivo y bastante sencillo.
• TU MANO: tienes A♦ 9♦ en el cutoff.
• PREFLOP: 2 jugadores foldean, tú subes a $30, BTN hace call, 2
jugadores foldean.
• FLOP: Q♥ 8♥ 2♠ ($75—2 jugadores).
• ACCIÓN: apuestas $40.

Tu tamaño de apuesta más pequeño no hará una diferencia significativa en las manos que tus oponentes foldearán, pero le dará un premio mejor a tu bluff. Si efectúas una c-bet de dos tercios del pozo, necesitas que tu oponente haga fold el 40 por ciento de las veces ($50 / ($50 + $75) = 0,4, o 40 por ciento). Con una c-bet de medio pozo, solo necesitas que hagan fold el 33 por ciento de las veces.

($40 / ($40 + $75) = 0,35, o 35 por ciento.

Fíjate que aquí, $40 es un poco más que la mitad del pozo, y una apuesta de la mitad del pozo de $37,50 solo necesitaría funcionar el 33 por ciento de las veces. Así que si esperas que tu oponente haga fold en algún punto entre el 35 y el 40 por ciento de su rango, el tamaño de tu apuesta podrá marcar la diferencia entre ser ligeramente rentable y ligeramente improductiva.

La pregunta que surge es si estamos equilibrando esta jugada. Probablemente no. Pero solo la estamos usando para explotar a malos jugadores, así que realmente no necesitaremos equilibrarla.

CONCLUSIÓN
Al decidir la medida de tu c-bet, siempre deberías considerar la textura del board y cómo tu oponente responderá a los diferentes tamaños de apuestas. Ten cuidado de equilibrar tus jugadas contra jugadores duros, pero contra los menos observadores, puedes exprimir algo de valor extra saliéndote de lo habitual.

Dusty Schmidt / Paul C. Hoppe

fuente: http://www.pensarpoker.com

 

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